Vivía debajo del puente. Contrariamente a los que todos pensaban era feliz, a su manera claro. No lo comprendían. Para él la felicidad estaba en despertarse cada día de verano junto a los pájaros. Ver como las cigüeñas formaban su nido en el campanario… No oír su canto sino despertar con ellos. Su libertad era ver pasar la vida y no rendirle cuentas..
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