No me gustan las tardes de los domingos... hace mucho tiempo ya.. es el trozo de semana que me sobra, no lo quiero y por eso he pensado en regalarlo.. Pero nadie lo quiere, ni siquiera regalado.. Claro, me refiero a los que son de nuestra misma condición, los que no necesitamos ese "tiempo" para llevar los niños al parque o para ir al cine con la pareja..
Y entonces lo usamos para reflexionar... Siempre pienso los domingos.. pienso más de la cuenta y cuento más de lo que pienso.. Hago el balance del día, la semana, el año, los años.. y siempre me da negativo.. Y entonces camino, porque caminando encuentro la luz y revelo el negativo. Esa luz proviene de los gestos, las miradas y las sonrisas de los rostros que encuentro en mi camino, entonces sucede en mi pensamiento lo mismo que en la fotografía con el líquido revelador, las partes oscuras comienzan a verse claras y poco a poco desaparecen las sombras y aparece el positivo para plasmar en el papel..
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